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Los temas para los monográficos de la revista Bostezo surgen de manera espontánea; no hay un 'cónclave' de su mesa de redacción ni ortodoxia alguna para escogerlos. "Genitales", escuchamos, quizás en un after, en una feria del libro o donde fuera. Tenía fuerza, una de esas cuestiones que enseguida nos atrapan en la revista. Cuando se lo comentamos a una amiga y nos tildó de 'machistas' por pretender dedicar un bostezo a la genitalidad, lo vimos del todo claro: entre otras cuestiones, había que saldar cuentas con el ostracismo histórico del genital femenino. Hablaríamos de vulvas y penes. Sin tapujos ni estrecheces.

Comenzamos a investigar, ver qué se estaba diciendo o creando alrededor de la genitalidad. La fotógrafa Laura Sánchez Rubio nos cedió las imágenes de su proyecto Ana-suromai, una potente exposición donde la artista retrata las vulvas floridas de amigas y familiares. Luego descubrimos que Francisco Juanes, doctor en pintura, había dedicado una década de su vida a su tesis El culto al falo en la representación pictórica de Jesucristo, lo cual también nos pareció fascinante. Alfonso Moreira, siempre atento, nos envió una referencia bibliográfica: Por el culo. Políticas anales, cuya reseña (Orgullo pasivo) fue encargada al profesor de Bellas Artes Pepe Miralles: "Lo que se esconde -en el tabú de ser penetrado analmente- es la perpetuación de una concepción de la pasividad como algo negativo, nefasto y punible, objeto de injurias y celadas".

Posteriormente, nuestro corresponsal en Tokyo, David Taranco, se sumó al dossier con una crónica sobre el Kanamara Matsuri, festival sacro consagrado al pene que se celebra desde el siglo XVII en un santuario japonés. Y camino a una presentación  de la revista en Barcelona, nos apeamos en Benicàssim para visitar a la artista post-porno María Llopis  que, a propósito de la lectura de Vulvas (Mithu M. Sanyal), nos remitió una reseña que no nos dejó indiferentes desde el mismo título: Cosas que deberíamos saber sobre el coño

Nos fueron llegando más textos que acabaron por confeccionar un dossier con múltiples aristas: desde el análisis de un artículo académico que trata de verificar la imposible hipótesis que vincula el tamaño medio del pene con el desarrollo económico de un país (Jorge Galindo); una reflexión sobre la vagina desde la sexualidad lesbiana (Esperanza Moreno), o un acercamiento al desconcertante mundo de las modificaciones genitales extremas con cirugía plástica (Raúl Minchinela). Dildo de Congost nos propuso una entrevista con Dokusho Villalba, el único maestro zen español, con el que hablamos sobre budismo y sexo ("actualmente, la hipersexualidad tiene un componente estimulador de la producción y el consumo"). El escritor Nacho Palomitas y Loreto Amoretti nos sugirieron una entrevista con la profesora de filosofía Luisa Villalba con un leivmotiv que describe el cariz de la conversación: pensar y hablar desde el coño. Y fuimos en búsqueda del sexólogo Erick Pescador, experto en nuevas masculinidades, que se manifestó "harto" de la importancia que se le concede al pene en la sexualidad ("los congresos de sexología se podrían llamar de penelogía").

Fueron llegando (siempre lúcidos, siempre a destiempo) los textos de los de casa: David Barberá nos regalaba una aproximación a la influencia que han tenido, y tienen, los gatillazos en la historia de la literatura y el pensamiento, mientras que el poeta Héctor Arnau trataba de encontrar una metáfora, desquiciante y definitiva, a los sucesivos descalabros afectivo-sexuales a los que nos vemos abocados por la nefasta gestión de nuestros cuerpos entrelazados. Y el artículo de Santiago Alba Rico puso, una vez más, la guinda al monográfico.

Cuando estábamos a punto de cerrar, Raquel García Sáez nos propuso entrevistar a Yui G.A., transexual renuente a operar sus genitales: "Negarse a operarse cuestiona la creencia de que la transexualidad tiene que acabar en la reasignación genital y que el objetivo es copiar lo que la sociedad ve como normal". Según Yui, no hay dos géneros, los hay muchos y variados. Y no dependen del sexo que nos toque o escojamos.

Ya solo nos faltaba el conversatorio que solemos organizar alrededor del tema central de cada número. Esta vez lo vimos claro: lo dedicaríamos a la vulva. En la tienda erótica para mujeres La Alegre Conchita nueve tertulianas se encontraron para dialogar, con sus genitales como punto de partida. Como nos comentó la sexóloga Paqui Santos, facilitadora del conversatorio, "resulta complicado que mujeres que no se conocen se junten para hablar de sus vulvas, sabiendo además que el resultado será publicado en una revista". Pero así fue: allí estaban, entre otras, la senadora Carmen Alborch y las escritoras Mar Benegas y Rosa Pastor.

Llegó el momento de armar el número genital de Bostezo. Escogimos la ilustración de Cristina Barres para la portada entre las 122 imágenes que participaban en el concurso que habíamos convocado a tal efecto. A punto de imprimir, nos llegaron buenas noticias desde San Francisco: el Antique Vibrator Museum nos autorizaba la publicación de las fotografías de su catálogo de dildos de principios del siglo XX (una joya). Y una ilustrativa imagen de Artefagia tomada en el Museum of Ancient Chinese Sex Culture de Tongli puso punto y final al dossier. Todo estaba listo para salir a la calle.

"¿Un número de genitales sin fotos guarras?", fue el primer comentario que recibimos cuando la revista ni siquiera había salido de imprenta. Luego se nos ha tildado de 'transgresores' por dedicar un número a pensar sin remilgos sobre vulvas y penes. Mal vamos si se considera transgresor tratar con normalidad lo que debiera ser normal: los genitales nos con-forman, son parte inalienable de nuestro ser, aunque casi siempre nos refiramos a ellos desde el morbo, el tabú o el silencio.

Ni machistas, ni fotos guarras, ni transgresores. Como afirmamos en el editorial lo que pretendemos (contra la solución gore del Antiguo Testamento: "si tus ojos te ofenden, arráncatelos") es que los ojos de los lectores y las lectoras se acerquen a los genitales con la misma indagadora naturalidad con la que hemos desarrollado este monográfico. Ojalá disfruten con su mirada. 

Walter Buscarini
(Publicado originariamente en el Blog Eros del Diario El País, el 3 de abril de 2013)


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