Números Sueltos

Valencia Semanal, un semanario contra el aparato posfranquista, por Carles Senso

Posted in Faximil Edicions Digitals, Números Sueltos, Valencia Semanal on julio 5th, 2013 by admin – Be the first to comment

Valencia Semanal, un semanario contra el aparato posfranquista, por Carles Senso

Portadas Valencia Semanal

Portadas realizadas por Artur Heras

Las primeras elecciones democráticas que tuvieron lugar en el Estado español tras amanecer después de la noche franquista reportó en el País Valenciano mucho más que la victoria socialista y la demostración de la tradición progresista de la población. También constató el ínfimo calado de las propuestas nacionalistas, secundadas por la estructuración social en torno a iniciativas de mayor calado, caso del paradigma izquierda-derecha. Formaciones como el Partit Socialista del País Valencià y, sobre todo, Unió Democràtica del País Valencià (que gastó un importante capital en la campaña electoral debido a los buenos augurios) quedaron sin representación parlamentaria. La ciudadanía valenciana escenificó su convicción democrática en mayúsculas, sin que calara la importancia del prisma valenciano para analizar los nuevos retos. Importantes sectores de los partidos nacionalistas mencionados transitaron el camino hacia la introducción en formaciones mayoritarias, caso del PSOE y la UCD. Otros, sin embargo, entendieron que se podía crear la sociedad en la que soñaban desde otros espectros de la vida pública, caso de los medios de comunicación. Fue la creencia de personajes como Ernest Sena o Paco Carrasco, quienes pensaron y comenzaron a edificar la idea de Valencia Semanal en diciembre de 1977. Se formó para ello la empresa Puvasa y se concentró el capital económico necesario gracias a las aportaciones de “comprometidos” con la causa. read more »

Panenka, fútbol para leer

Posted in Crítica de revistas, Números Sueltos on febrero 21st, 2012 by admin – Be the first to comment

Hace unos años, en una visita turística a un campamento zapatista de Michoacán, durante un paseo por un lago cercano, me topé con un chico que, sentado frente a la orilla, parecía amargarse un artefacto en su entrepierna, como si estuviese a punto de reventarse los testículos con una bomba casera. Preocupado, me acerqué para evitar que lo hiciera. Descubrí entonces que solo escondía un bote de coca-cola entre sus gónadas. Se había separado del grupo insurgente para bebérselo, a sabiendas de que, en aquella atmósfera tan revolucionaria, el refresco del enemigo no sería bien recibido. “No diré nada, soy adicto”, le confesé para que confiase en que no desvelaría su secreto al politburó zapatista. Agradecido, me ofreció un trago, que bebí con fruición.

Panenka 02

Portada del número 2 de Panenka

Con el fútbol en los círculos culturales pasa algo parecido. En según qué ambientes, mostrar interés por el único deporte colectivo que se juega con los pies suele traer consigo la consabida cantinela de que es el opio del pueblo, de que atrofia el cerebro o de que con el dinero que ganan veintidós tíos pegándole a un balón se podría pagar el sistema público de electricidad de toda el África subsahariana. Vale, vale, vale, soy culpable, tanto de mi pasión por el fútbol como de mi adicción a la coca-cola. Desde pequeño he manifestado una extraña habilidad para retener en mi memoria absurdos datos futbolísticos que suelo compartir con gentes a las que poco o nada importa. Y si me tomo dos copas puedo narrarles la biografía del Mágico González o el escorpión de Higuita en Wembley con pasión desbordada, como si me fuese la vida en ello. Me chiflan las historias de clubes decanos, equipos fracasados, jugadores bizarros y partidos extraños, como aquel Bután-Montserrat del año 2002.

Por eso celebro la aparición de Panenka en el estrecho mercado de revistas culturales (éramos pocos y parió la burra). Se trata de una publicación mensual de más de cien páginas (¡toma ya!) donde el fútbol es la excusa para hablar, entre otros temas, de geopolítica, conflictos bélicos, historia, antropología o diversidad cultural. Sí, sí, como lo oyen. Panenka viene a cubrir un nicho de mercado (¿por qué lo llamaran nicho?) que bien pudiera parecer un oxímoron: el de un periodismo futbolístico de calidad. Abrir un ejemplar de la revista supone un goce para la sensibilidad de los que amamos el fútbol tanto como leer un buen texto que nos cuente historias, más allá de la retranca patriotera, el tufillo altisonante o la soflama testicular a la que estamos acostumbrados.

En Panenka se realiza un retrato de la sociedad a través del fútbol: 15M, post-colonialismo o Guerra Fría no son temas ajenos a la revista. Y es que, aunque muchos preferirían obviarlo, resulta limitante reflexionar sobre el mundo contemporáneo dejando de lado a su deporte más universal. Sería como escribir la receta de la paella sin poder nombrar la bachoqueta (perdón por el ejemplo). Eso es lo que hace interesante a Panenka. Claro que lo tienen complicado. Pero la vida –y sus nichos- son para los que arriesgan. A pesar de que, por lo general, los círculos culturales muestren una hostilidad hacia el fútbol y el mundo del fútbol no se relacione precisamente con alardes culturales, más allá de pareados facilones o incendiarios titulares con arengas militares. Aún así, deseamos que Panenka sepa conectar con esa inmensa minoría de lectores que sepan apreciar esta marciana publicación futbolística en la que si hablan de Sócrates puede que se estén refiriendo a aquel filósofo griego. Fútbol para leer. Aunque no lo sabíamos, os estábamos esperando.

Paco Inclán
Editor de la revista Bostezo

El espíritu ‘Panenka’ from PANENKA on Vimeo.

Tecnología según John Zerzan

Posted in Numa Editorial, Números Sueltos on febrero 3rd, 2012 by admin – Be the first to comment

Tecnología

Tecnología n. Según la definición del diccionario Webster: ciencia industrial o aplicada. En otras palabras: el conjunto de división del trabajo/producción/industrialización y su impacto sobre nosotros y sobre la naturaleza. La tecnología es la suma de las mediaciones entre nosotros y el mundo natural, y la suma de las separaciones que median entre cada uno de nosotros y el otro; toda la explotación y toxicidad necesaria para producir y reproducir el escenario de hiperalienación en el que languidecemos. Es la textura y la forma de la dominación en cualquier contexto de jerarquía y comercialización.

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Sobre las revistas y sus lectores

Posted in Crítica de revistas, Números Sueltos on enero 7th, 2012 by admin – Be the first to comment

Acabo el año con la carta en la que se nos anuncia, a todos los suscriptores, el cierre de la Revista de Libros. En ella se cita la cancelación del soporte económico a la misma por parte de la Fundación Caja Madrid. Se trata pues de otra víctima de la coyuntura económica actual que ha finiquitado las cajas de ahorros tal y como las habíamos conocido desde su fundación. Se trata de una pérdida notable en el menguante panorama editorial nacional. Durante quince años y 180 números publicados, Revista de Libros era un claro signo de normalización cultural, una versión castiza de la London Review of Books o de la New York Review of Books. Un lugar de residencia para la crítica independiente y un punto de encuentro para los lectores no especializados, aquellos a los que nos agrada leer sobre libros de ópera, poesía, Internet o teología en las sucesivas páginas de una misma publicación. En un momento en el que la división departamental de las universidades está alcanzando a la sociedad en su conjunto tenía no poco mérito este planteamiento. read more »

Las revistas de antes de las autonomías

Posted in Crítica de revistas, Números Sueltos on diciembre 12th, 2011 by admin – Be the first to comment

Las revistas plantean un mundo heterogéneo en el que el lector se descubre a sí mismo explorando facetas que no admitirá en público. Cada revista crea una geografía que transforma la realidad en experiencias iniciáticas. Cada título propone unos contenidos y se articula siguiendo los designios que un colectivo a veces tenía previstos. Y siempre sucede lo mismo. Se titubea en los primeros fascículos porque es necesario contar más de lo preciso, porque el equilibrio nace de la eclosión de mensajes, de la impertinencia de saber de antemano qué querrá el lector. Con el tiempo y tras el detenido análisis de la situación –que conlleva la necesaria asunción de culpas, la propensión a decir tacos y la determinación del enemigo (calibrando los límites de sus fuerzas)–, la revista encuentra un horizonte con una perspectiva, que podrá mudar o no, pero que servirá para alcanzar unos objetivos. Los lectores, muchas veces imbuidos en el mismo proceso sin ser conscientes de ello, vamos descubriendo poco a poco cuál va a ser la trayectoria de la publicación. Es evidente que todos aprendemos tras los errores asumidos. El que hace no sopesa, por mucho que quiera, ni los efectos colaterales ni el éxito que puede alcanzar. Lo que pareció un error en un momento dado puede ser un acierto pasados los años. El que lee no ve los condicionantes de la rebotica. Disfruta de sus contenidos o se siente agredido. La lectura de revistas es muy sufrida en un país poco dado a asumir la idea de pertenencia a un colectivo. read more »

La República de les Lletres

Posted in Crítica de revistas, Faximil Edicions Digitals, La República de les Lletres, Números Sueltos on octubre 28th, 2011 by admin – Be the first to comment

Calcule que va ser vora 2007, abans de traspassar José Saramago, que els portuguesos promogueren una enquesta en què es preguntava sobre la conveniència o no de muntar una mena de confederació ibèrica. Recorde que els nostres veïns, que sempre estan elaborant discursos al voltant del que significa la lusofonia, van considerar-hi que es tractava d’una idea excel·lent, i més del cinquanta per cent va votar-ne a favor. La notícia no va sorprendre a Saramago. Ell va defendre el conreu de la diferència com a essència de l’agermanament. Quanta més diversitat, millor lliga. Potser és una qüestió de maduresa, de comprendre que no podem establir uns criteris homogenis que eliminen les varietats. La defensa de la biodiversitat és un factor necessari que haurà de reconduir el discurs. Saramago vivia l’exili a Lanzarote, lluny de la terra que tant s’estimava. Amb una passió desmesurada, havia argumentat que una confederació ibèrica era una eixida natural perquè tots convisquérem en pau. No s’enganyeu; no estava disposat a perdre ni la llengua ni la cultura. Calia conservar-hi el patrimoni propi per poder estimar els altres. No recorde que es plantejara una iniciativa semblant –la de promoure una enquesta sobre la creació d’una confederació ibèrica– al regne d’Espanya, tot i que amb el menyspreu generalitzat amb què s’hi tracta allò que prové de Portugal, no m’estranyaria que poca gent n’estiguera a favor de la proposta. De contraris en trobaríeu un fum. Què li anem a fer! read more »

Nos gustan las revistas

Posted in Números Sueltos on agosto 11th, 2011 by admin – Be the first to comment

En Números Sueltos nos gustan las revistas. Llevamos desde el principio de siglo recuperando cabeceras bajo la marca de Faximil Edicions Digitals y pretendemos devolver a la actualidad a publicaciones que fueron y son capitales a la hora de analizar la sociedad de la que formaban parte. Las revistas son, por definición, productos colectivos con vocación de continuidad. Desde Números Sueltos queremos emprender una defensa del trabajo comunitario llevado a cabo de manera continuada por los individuos involucrados en la confección de los números que conforman una colección. read more »